¿Por que
Mantenimiento
Predictivo
antes que
Preventivo?
© HENRY ELLMANN 2006
El RCM2, Reliability -Centred Maintenance, MANTENIMIENTO CENTRADO
EN CONFIABILIDAD de Aladon LLC. que rápidamente ha pasado a dominar
los procedimientos para fijar estrategias de mantenimiento, nos
enseña que el Mantenimiento Predictivo tiene precedencia sobre el
tradicional Mantenimiento Preventivo.
En el Paradigma del Mantenimiento Moderno de John Moubray que se ha
transformado ya en un “clásico” del mantenimiento moderno, una de
las quince máximas (la Máxima 8) explica esta precedencia, por otra
parte contenida en el “Diagrama de Decisión de RCM2 de Aladon” que
nos lleva a investigar necesariamente para cada modo de fallo si un
MANTENIMIENTO PREDICTIVO es “técnicamente viable y merece la
pena” ser efectuado, ANTES de investigar si un
MANTENIMIENTO PREVENTIVO es “técnicamente viable y merece la
pena” ser efectuado.
Cuando enseñamos y aplicamos RCM2 aún surgen con cierta frecuencia
algunas dudas y controversias sobre este punto. En el presente
trabajo nos proponemos explicar y demostrar con algo más de detalle
la validez e importancia de este enfoque.
Ante todo repasemos claramente cuál es el concepto de “Predictivo” y
“Preventivo”. El tradicional mantenimiento preventivo se basa en el
concepto de PREVENIR el fallo antes de que ocurra. En efecto, tengo
DOS formas clásicas de prevenir un fallo funcional. Ambos son
“MANTENIMIENTO PRO-ACTIVO”: hago algo antes de que el fallo me haga
algo.
En ambos casos, buscamos Restaurar ó Cambiar el elemento que produce
el modo de fallo, ANTES de que ese modo de fallo produzca el fallo
funcional.
Con esto EVITAMOS las consecuencias que el fallo funcional
traería consigo si lo dejamos ocurrir, es decir evitamos
“esperar el fallo para CORREGIRLO solo después de ocurrido”.
Nótese que NO evitaremos la reparación ni el costo que ocasionará
dicha reparación. Pero SÍ evitaremos las consecuencias que
tendríamos si dejamos que el fallo ocurra. Consecuencias que pueden
afectar a la SEGURIDAD, al MEDIO AMBIENTE ó a la ECONOMÍA
operativa.
MANTENIMIENTO PREVENTIVO O CÍCLICO INDEPENDIENTE DE LA CONDICIÓN EN
QUE EL COMPONENTE A MANTENER SE ENCUENTRA EN EL MOMENTO DE LA
ACCIÓN:
Uno de los conceptos fundamentales de RCM2 es que no todos los
componentes (mecánicos, eléctricos, electrónicos, etc.) se comportan
de acuerdo con el patrón de fallo de vida útil. No
todos los componentes siguen esta ley, o sea que no siempre la
probabilidad de fallo aumenta cuando el elemento envejece. Esto
sólo se cumple sí y cuándo todas las unidades iguales a ese
componente presentan una baja y uniforme probabilidad de fallo
durante un cierto lapso de tiempo conocido, a partir del cual
la probabilidad de fallo crece rápidamente.
En tales casos la posibilidad de restaurar o de reemplazar
el componente justo antes de cumplirse esa vida útil
conocida, es técnicamente factible.
Si además merece la pena ser realizado (lo cual deberá
ser analizado de acuerdo con las normas de RCM2!) estaríamos ante un
caso típico y tradicional de mantenimiento preventivo. Su
característica POR DEFINICIÓN es que restauraremos ó
reemplazaremos ese componente en plazos programados,
independientemente de la condición en la cuál ese
componente se encuentre en el momento de realizar la acción.
Habremos prevenido que el fallo ocurra, mediante una acción
cíclica programada a intervalos fijos independientes de la
condición del componente.
MANTENIMIENTO PREDICTIVO ó “A CONDICIÓN”:
Casi todos los fallos funcionales dan “algún aviso” de que están
ocurriendo o por ocurrir: “el rodamiento hace ruido audible
antes de fallar” “el neumático del automóvil muestra visible
desgaste cuando comienza a perder su funcionalidad” “la
temperatura del radiador aumenta cuando pierde agua”.
Esto nos permite EVITAR QUE LA FALLA OCURRA si encontramos la
forma de “chequear” si esas “condiciones” están
presentes, efectuando la reparación antes de que el fallo
ocurra si la condición chequeada se presenta. No hacer nada,
si la condición NO se presenta.
Es decir: existe un fallo potencial que advierte que un
fallo funcional ha comenzado a ocurrir. Si conozco ese
fallo potencial, si es técnicamente factible
chequearlo y si merece la pena ser efectuado,
encontré una tarea PREDICTIVA ó “A CONDICIÓN” que me permite
realizar el mantenimiento nuevamente antes de que la falla
funcional y sus consecuencias ocurran.
Con lo descrito, creemos que queda clara la DIFERENCIA entre la
acción PREVENTIVA (Cíclica, independiente de la condición) y la
PREDICTIVA (basada en la condición): Mientras el PREVENTIVO es
INDEPENDIENTE de la CONDICIÓN, el PREDICTVO SE BASA en la
CONDICIÓN.
POR QUÉ ENTONCES PREDICTIVO ANTES QUE PREVENTIVO?
En primer lugar, suele ser difícil determinar la vida útil de
componentes. Para fijar una estrategia PREVENTIVA, es un requisito
ineludible del Mantenimiento centrado en Confiabilidad, determinar
que a) existe una vida útil y b) la conocemos. La historia nos
ayuda poco, ya que cuánto más importantes sean las consecuencias de
los fallos, menos información estadística válida tendremos sobre su
ocurrencia, ya que ALGO estaremos haciendo históricamente para
prevenirlo, con lo cual la estadística NO será de “grandes números”
NI será representativa de la REALIDAD (Realidad = ¿cuál es la vida
útil si lo dejamos fallar?).
Admitiendo los casos en que sí encontramos una “vida útil conocida”
y demás requisitos que hacen que sea técnicamente factible y
merezca la pena como nos impone la utilización correcta de RCM2,
ocurre que en la práctica restauraremos o reemplazaremos componentes
que eventualmente sobrevivirían “un tiempo más”. Este tiempo puede
fluctuar entre un 10% y hasta un 30%: es decir que por DECISIÓN
limitamos la vida útil de los componentes sujetos a mantenimiento
preventivo. Es necesariamente así, puesto que de lo contrario nos
encontraríamos con que a pesar del programa de mantenimiento
preventivo ocurren fallos más o menos frecuentes por “haber llegado
tarde” a la restauración o reemplazo por haber llegado a, o
sobrepasado el límite probable de vida útil, es decir
“sobre-estimado” la vida útil del componente. Estamos “entre la
espada y la pared”. Nótese que del 10 al 30% de
“sobre-mantenimiento”, (digamos 20%), implica un
costo inútil de 20% en repuestos y otro tanto en mano de obra y
demás costos necesarios para instalarlos.
De encontrarse una acción PREDICTIVA, en cambio, sólo se procederá a
la intervención “a condición de que es necesaria”, ahorrando el
exceso de repuestos y mano de obra para su instalación y al mismo
tiempo asegurando que “no llegaremos tarde” para la intervención.
Más aún, la experiencia en la aplicación del RCM 2 demuestra que los
chequeos de fallas potenciales para la realización de mantenimiento
predictivo generalmente es MUY ECONÓMICA. En efecto, muchos de
ellos pueden ser realizados por los mismos operarios que están cerca
de la máquina de todos modos. Muchas veces utilizando los sentidos
humanos: oído, vista, olfato, tacto. ES ASOMBROSO QUÉ POCO SE
UTILIZA EL ESTETOSCOPIO INDUSTRIAL para escuchar ruidos extraños.
Son contadísimos los mecánicos que llevan uno en su caja de
herramientas. Cuando le regalamos uno (cuestan US$ 10.-) SE
MARAVILLAN DE LOS RESULTADOS!
Por supuesto existe toda la gama de elementos válidos y necesarios
para el Mantenimiento Predictivo: Vibración, Termografía, Análisis
de lubricante, etc. Hay libros sobre el tema. Lo IMPORTANTE que
deseamos recalcar aquí, es que EN TODOS LOS CASOS, si queremos ser
COSTO-EFICACES como tenemos obligación de serlo, es INELUDIBLE
seguir una SISTEMÁTICA ESTRUCTURADA, y analizar CADA MODO DE FALLO
para asegurarnos que la solución propuesta para ESE modo de fallo
realmente es TÉCNICAMENTE FACTIBLE y que MERECE LA PENA, y que es la
MEJOR ALTERNATIVA.
¿Sólo porque encuentro una vida útil válida, ya la aplico para un
mantenimiento preventivo? ¿Sólo porque encuentro un fallo
potencial que me permite predecir el fallo funcional, ya lo chequeo
para hacer mantenimiento predictivo? CUIDADO. Hemos aprendido que
puede ser una trampa. Debo analizar CADA MODO DE FALLO. En su
contexto. Y con participación de quienes mejor conocen la máquina,
equipo o instalación en cuestión!
Encontramos casos frecuentes en que el mantenimiento predictivo ES
técnicamente viable, sin embargo NO merece la pena realizarlo. Es
decir que el costo de efectuar la predicción, será mayor que el
costo de dejar que la falla ocurra. Entonces NO debe ser realizado
SALVO que traiga consigo otros fallos secundarios cuyas
consecuencias sean inadmisibles (por seguridad, medio ambiente ó
costos operativos).
Exactamente lo mismo puede ocurrir con un mantenimiento preventivo.
Un ejemplo numérico:
Históricamente se realiza una intervención PREVENTIVA: el reemplazo
de una leva que sufre considerable desgaste. La frecuencia
preestablecida en función de (la supuesta) vida útil del elemento,
es realizada tradicionalmente cada seis meses. Es decir se
REEMPLAZA la leva por una nueva, cada seis meses, independientemente
de la condición (estado de desgaste) en que se encuentra.
