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Gestión Integral de Mantenimiento Basada en Confiabilidad
Ing. MSc. Oliverio García Palencia CMRP
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia
oligar52@yahoo.com
Resumen
Hoy las empresas están entendiendo que la "Gestión Eficaz de Activos"
es altamente especializada y compleja, que es la fuente de grandes
ventajas competitivas, pero a su vez también un área de extremo cuidado.
Si bien son diversas las estrategias de gestión, la "Confiabilidad
Operacional" se señala como la de mayor ímpetu, pues permite
implementar procesos para alcanzar la Excelencia Organizacional.
La Optimización Integral del Mantenimiento (MIO) plantea un enfoque
global para desarrollar sus funciones en el marco de la Confiabilidad
Operacional. Para ello debe cubrir cuatro áreas vitales:
Desarrollo del Talento Humano, Definición de Estrategias de Gestión,
Optimización de los Activos Físicos, y de los Procesos y Sistemas de
Información.
La conferencia despliega una serie de estrategias orientadas a la
optimización integral del área de mantenimiento, alineadas con la visión
y misión del negocio, cuyo objetivo es lograr la Competitividad
Internacional. Para ello utiliza indicadores claves de desempeño,
buscando la mayor Calidad con la máxima Productividad.
Pero la calidad, la productividad, la Seguridad y el respeto al
Medio Ambiente no son suficientes, se deben mantener
permanentemente, para lo cual se requiere del aporte de un quinto factor
clave de competitividad: la Confiabilidad.
Se estudian además algunas de las herramientas de la Ingeniería de
Confiabilidad, como el Análisis de Criticidad, el FMEA, el RCA y la RBI,
necesarios en la implementación de un “Sistema Integral de
Confiabilidad Operacional para el área de servicios industriales de la
Cervecería Bavaria S. A. de Boyacá (Colombia)”, que se presenta como
caso práctico.
El resultado y éxito del sistema se cuantificó en términos de la
reducción en los riesgos de la planta, reducción de las tasas de falla y
el control de los mecanismos de deterioro, al mismo tiempo que se
estabilizaron los costos de operación y se logró reducir
considerablemente los costos totales del mantenimiento. La MIO incluye
las herramientas más avanzadas en esos aspectos, tornándose en una
poderosa alzaprima de transformación de la gestión moderna de activos.
Palabras Claves:
Gestión, Optimización, Confiabilidad, Mantenimiento, Terotecnología.
Introducción
En los últimos treinta años, el mantenimiento dentro de la industria
moderna ha experimentado una serie de profundas transformaciones a nivel
tecnológico, económico, social, organizacional y humano. Estos
cambios son consecuencia de la actual competitividad de los negocios y
la globalización de los mercados. Ante este panorama, los principios de
la “Gestión de Activos basada en Ingeniería de la Confiabilidad
Operacional”, representan la única vía efectiva que permite a las
empresas, enfrentar de forma eficiente los retos constantes a los cuales
están sometidas las organizaciones de hoy.
La Confiabilidad Operacional se define como una serie de procesos de
mejoramiento continuo, que incorporan en forma sistemática, avanzadas
herramientas de diagnóstico, técnicas de análisis y nuevas tecnologías,
para optimizar la gestión, planeación, ejecución y control de la
producción industrial. La Confiabilidad Operacional lleva implícita la
capacidad de una instalación (procesos, tecnología, gente), para cumplir
su función o el propósito que se espera de ella, dentro de sus límites
de diseño y bajo un específico contexto operacional [1].
El Mantenimiento en cada uno de los niveles de su estructura
organizativa debe aportar estrategias de mejoramiento, a partir del
diagnóstico y análisis de las oportunidades para la optimización de
costos y la evaluación del impacto del mantenimiento, en sus cuatro
áreas fundamentales [2]:
Capacidad de Producción
- Mejora de la productividad de la planta
- Aumento de la capacidad de los equipos.
Costos de Manufactura
- Reducción de tiempos de mantenimiento
- Reducción de los tiempos de paradas.
Seguridad Industrial
- Reducción de fallas críticas y catastróficas
- Mayor seguridad del personal.
Satisfacción de los Clientes
- Cumplimiento de las entregas
- Alta calidad de los productos.
Las empresas que han logrado impactar en forma real estas cuatro áreas,
pertenecen al privilegiado grupo de las empresas de “Clase Mundial”,
y el aspecto que las identifica es la aplicación de prácticas comunes
denominadas “Las Diez Mejores Prácticas”, que son:
- Trabajo en equipo
- Contratistas orientados a la productividad
- Integración con proveedores de materiales y servicios
- Apoyo y visión gerencial
- Planificación y programación proactiva
- Mejoramiento continuo
- Gestión disciplinada de materiales
- Integración de los sistemas
- Gerencia de paradas de plantas
- Producción basada en Confiabilidad.
Gestión Integral del Mantenimiento
Las áreas de mantenimiento de la industria moderna deben preparase para
un entorno dinámico, propio de una economía globalizada y de constante
evolución tecnológica, adoptando esquemas flexibles que le permitan
cambiar y evolucionar en todos los aspectos de la organización a fin de
asegurar su viabilidad futura.
La Gestión Integral
del Mantenimiento
busca garantizarle al cliente interno o externo la disponibilidad de los
activos fijos, cuando lo requieran con Confiabilidad y
Seguridad Total, durante el tiempo óptimo necesario para operar con
las condiciones tecnológicas exigidas previamente, para producir bienes
o servicios que satisfagan necesidades, deseos o requerimientos de los
usuarios, con los niveles de calidad, cantidad y tiempo solicitados, en
el momento oportuno, al menor costo posible y con los mayores índices de
productividad, rentabilidad y competitividad [2].
En este nuevo milenio el área de mantenimiento ha sufrido grandes
transformaciones dejando de ser vista como un centro de costos, para
pasar a ser un proceso integral que contribuye a la generación de
utilidades industriales, y es responsable de la sobrevivencia de la
empresa. El mantenimiento actual posee un rol destacado dentro de la
Confiabilidad Operacional por su importante contribución a la
Seguridad, respeto al Medio Ambiente, Productividad y
Rentabilidad industrial, garantizado una alta disponibilidad y
confiabilidad de los activos. Con la finalidad de explotar las ventajas
disponibles en la gestión de activos y de garantizar su gerencia
responsable, se necesita trabajar sobre tres principios básicos [2]:
- Utilizar “Talento Humano” idóneo
- Gestionar el conocimiento pertinente
- Tomar las decisiones en forma correcta.
Un proceso eficaz de Gestión Integral del Mantenimiento requiere
involucrarse en un proyecto de cambio que debe basarse en los siguientes
puntos:
- Creer que el cambio es importante y valioso
- Tener una visión que describa el estado deseado
- Implementar estrategias para alcanzar la visión
- Liderar el proceso con las personas adecuadas
- Identificar las barreras reales y potenciales
- Medir los resultados con indicadores de gestión
- Entrenar y formar para corregir comportamientos no deseados
- Establecer sistemas óptimos de reconocimiento y recompensas
La Optimización Integral de los Activos propone, en función de la
orientación de los negocios y el plan estratégico, un enfoque para
desplegar la función del mantenimiento dentro de un marco conceptual
global, integral y estructurado. La MIO requiere la optimización de sus
cuatro áreas fundamentales (Figura 1 ): La Gestión del Talento Humano,
la Definición de Estrategias, los Recursos Físicos y Materiales, y los
sistemas y los Procedimientos, desarrollando para cada una de ellas sus
aspectos conceptuales y un eficaz proceso de implementación. (3)
Figura 1, Áreas de la Optimización Integral

La Gestión Integral
del Mantenimiento, incluye una serie de estrategias alineadas con la
misión del negocio, cuyo objetivo es lograr la Competitividad
Organizacional. Para alcanzarla
existen cinco factores claves: la seguridad, la Productividad, el
respeto por el medio ambiente y la Confiabilidad.
La Confiabilidad es lo que faculta asegurar los cuatro factores a lo
largo del tiempo y por lo tanto garantiza la rentabilidad. La
Confiabilidad del Talento Humano es la estrategia clave para gestionar
la información y tomar las decisiones más acertadas. El desarrollo del
Talento Humano, es por tanto el elemento indispensable para incrementar
la Confiabilidad de los Activos.
Gestión del Talento Humano
En un proceso de Optimización Integral del Mantenimiento es esencial la
gestión eficaz del Talento Humano, mediante el uso de modelos
de competencias, la dirección por valores, el trabajo en
grupo (Groupware y Wokflow), el empoderamiento (Empowerment),
el entrenamiento (Coaching), el Liderazgo y la
Inteligencia Emocional, porque se requiere que cada una de las
personas se involucre con la misión y objetivos estratégicos de la
empresa.
La Confiabilidad
del Talento Humano
se define como la probabilidad de desempeño eficiente y eficaz de las
personas, en todos los procesos, sin cometer errores o fallas derivados
del conocimiento y actuar humano, durante su competencia laboral, dentro
de un entorno organizacional específico. La
Confiabilidad Humana
incluye múltiples elementos para la proyección personal (Ver Figura 2),
que permiten optimizar los conocimientos, habilidades y destrezas de los
individuos con el fin de generar “Capital Humano”.
Figura
2. Elementos de la Confiabilidad Humana

El
Capital Humano permite el incremento de la capacidad de
producción, mediante el desarrollo de las competencias de los
trabajadores de la empresa. Está formado por el ingenio y el
conocimiento que hacen parte de las personas, su salud mental y la
calidad de sus hábitos de trabajo. Estas facultades se adquieren con
entrenamiento, experiencia, dedicación y formación. También es común
señalar al Capital Humano como indispensable para la competitividad de
las economías modernas ya que su productividad se basa en la generación,
difusión y uso del conocimiento. Capturar y aprovechar las facultades
humanas en beneficio de la organización, permite convertir Capital
Intelectual en Capital
Financiero,
lo cual constituye un nuevo paradigma industrial.
Los procesos de la Confiabilidad Humana necesitan satisfacer ciertos
criterios [5]:
- Se debe trabajar con enfoque sistémico simple, no burocrático, que
sea comprendido por todos.
- Los procesos de Capacitación para Toda la Vida deben
establecerse prioritariamente.
- Debe haber un “Líder de Confiabilidad” del más alto nivel, con
dedicación total al desempeño de su función.
- Los roles individuales conocidos por todos, deben ser alcanzables y
con metas claras que puedan ser medidas fácilmente.
- El Kairyo, Innovación y Reingeniería deben ser
herramientas de uso continuado.
- Cada falla técnica o error humano debe ser visto como una oportunidad
de mejoramiento.
- Se deben mantener programas de Mejoramiento Continuo.
El mejoramiento de la Confiabilidad Humana se puede lograr mediante la
implementación de varias estrategias, que incluyan una adecuada
Gestión del Conocimiento, la consolidación de los Equipos
Naturales de Trabajo, la aplicación de Sistemas de Competencias
y la creación de comunidades del conocimiento, gestionando
eficazmente su desempeño, con el fin de asegurar su competitividad, su
efectividad y poder preservar el conocimiento como el activo principal
de la organización [4].
Estrategias de Confiabilidad Humana
Los procesos soportados en las herramientas de la Confiabilidad
Operacional, son la base de las estrategias que se generan para
alcanzar la excelencia en las actividades industriales. Como se dijo
anteriormente las estrategias vitales para el mejoramiento de la
Confiabilidad Humana, son las cuatro siguientes, mostradas en la Figura
3.
Figura 3. Estrategias de la Confiabilidad Humana

Gerencia del Conocimiento.
Mediante una eficaz gestión del conocimiento se desarrolla el proceso de
selección que suministra el Talento Humano capacitado para
ejercer las labores industriales y preservar el “Capital Intelectual”
de la organización.
La
Gestión del Conocimiento hace referencia a la planificación,
organización, dirección, coordinación y control de una red de personas
incorporadas en los procesos de la cultura organizacional y apoyadas por
las tecnologías de la información y las comunicaciones, que busca la
creación, adquisición, adaptación, asimilación, organización,
transmisión, protección, uso y conservación del conocimiento,
generando beneficios intelectuales, tangibles e intangibles, orientados
a potenciar las competencias de la organización y la generación de
valor.
Es
importante considerar el hecho que la empresa por si sola no puede
generar conocimiento, sino que son las personas que la componen, quienes
establecen las nuevas percepciones, pensamientos y experiencias, que
constituyen el “Know How” de la organización. En realidad quien aprende
es la persona. Por ello junto a la evaluación de conocimientos
adquiridos y experiencias realizadas, debe valorarse su capacidad de
aprendizaje. Para aprender es fundamental tener objetivos que alcanzar y
metas que cumplir, para lo cual se requiere un alto nivel de interés y
motivación.
La
fuerza de trabajo como capital intelectual, es quien resuelve los
problemas y provee las actividades para asegurar el éxito. Pero se
requiere que la alta gerencia lidere procesos de formación, motivación e
incentivación de los trabadores, para generar nuevas actitudes,
reconocimiento y confianza, en el mediano y largo plazo.
Formación por Competencias.
Es la herramienta indispensable para enfrentar los nuevos desafíos del
entorno. El Modelo de Competencias es una de las estrategias principales
en el desarrollo del Talento Humano, busca impulsar al más alto
nivel de calidad las competencias individuales, acordes con las
necesidades operativas, y garantiza el desarrollo y administración del
potencial intelectual de todos los miembros de la organización.
El
avance tecnológico, la globalización de los mercados y el aumento de la
productividad ponen de manifiesto, que la ventaja competitiva de las
organizaciones depende de su Capital Humano. Esto justifica la
necesidad de un nuevo enfoque de la Gestión del Talento Humano,
que posibilite un mejor alcance de los objetivos estratégicos de la
misma. La Gestión Basada en Competencias es el nuevo modelo
integral para gestionar el talento, que promueve la identificación,
adquisición, potenciación y desarrollo de competencias que añaden valor
a la organización.
En la era actual, donde la información y la tecnología están al alcance
de todos, la única ventaja competitiva es la capacidad personal de
adaptarse al cambio. Esto se logra mediante el impulso que genera la
formación para toda la vida del Talento Humano, donde se mide y valora
la formación y experiencias, de acuerdo con un sistema de competencias.
Equipos Naturales de Trabajo.
Son un conjunto de personas de diferentes funciones dentro de la
organización que trabajan juntas por un período de tiempo determinado en
un clima de potenciación de energía, para analizar los problemas de los
diferentes departamentos, hacia el logro de un objetivo
común [6]. Los miembros de un Equipo Natural de Trabajo, no deben
ser más de diez personas y deben conformarse típicamente como se observa
en la Figura 4, con uno o dos representantes por las diferentes
funciones.
Un
aspecto primordial en la industria moderna es la conciencia sobre la
visión empresarial, que guía las acciones de los Equipos Naturales de
Trabajo, con el objeto de asegurar la implementación de las diversas
estrategias, la sincronización de las actividades, el establecimiento de
los planes integrales de acción y la optimización de los costos de
producción y mantenimiento de la organización.
Figura 4. Equipo
Natural de Trabajo

Gerencia del Desempeño.
Es el proceso que permite evaluar y monitorear la idoneidad del
Talento Humano durante la implantación y desarrollo de las
estrategias propuestas, con el fin de garantizar la generación de valor,
y establecer acciones correctivas de manera proactiva. La gestión del
Talento
Humano
comprende formación de habilidades, competencias, motivación,
entrenamiento, toma de conciencia, empoderamiento, selección, evaluación
y otros, así como un proceso efectivo para garantizar la retención del
conocimiento en la organización.
Uno de
los aspectos claves de la formación industrial es la gestión del
desempeño personal, pero sobre todo gestionar las relaciones entre
las personas. Hoy existe gran cantidad de software para capacitación
que cubre casi todas las áreas del conocimiento. Por tanto, la
responsabilidad principal no consiste en crear expertos, sino en lograr
el aprendizaje de habilidades sociales y de relaciones interpersonales.
La
clave para alcanzar la excelencia organizacional se centra en las
personas y su gestión. Las empresas se están dando cuenta de que más
allá de las tecnologías y los procesos, son el saber y los
conocimientos de sus colaboradores, cada vez más preparados, los que
aportan el Capital Intelectual a la organización.
Para
gestionar eficazmente el desempeño del Talento Humano es necesario
vencer “la resistencia al cambio”, que es una conducta natural
del ser humano ante cada situación novedosa, cada propuesta diferente, o
todo aquello que transforma el esquema de pensamiento y acción vigente.
Gestionar el cambio es una tarea cardinal de la alta dirección. La
gerencia debe afrontar el proceso de cambio, creando un clima
organizacional donde técnicos, facilitadores y líderes, asuman riesgos y
orienten nuevas iniciativas, cuidando el balance entre lo informal y la
búsqueda de objetivos reales.
Definición de las Estrategias
Cuando hay que enfrentar el desafío de desarrollar nuevas estrategias,
normalmente se escoge uno de dos enfoques. El primero se basa en
reglas o normas, y busca obtenerlas de las lecciones aprendidas. El
segundo consiste en reducir las opciones dentro de un amplio
conjunto de alternativas para luego hacer un análisis lógico hasta
llegar a la estrategia óptima.
Las empresas exitosas obtienen ventajas competitivas sin usar las listas
de reglas establecidas y el enfoque de reducción de opciones. Por el
contrario, adoptan conductas que desafían el sentido común, que toman
por sorpresa al mercado y al competidor. Estas compañías parecen contar
con opciones no consideradas, o inicialmente desechadas por otros. Para
definir nuevas estrategias se deben considerar los siguientes elementos
[3]:
- La Estrategia Global de la Empresa
- Los Objetivos Estratégicos Competitivos
- Los Procesos de Decisión
- La Criticidad de la Planta
- El Análisis Funcional de los Activos
- Las Nuevas Tendencias del Mantenimiento
- Los Indicadores Claves de Desempeño.
Dentro de las principales estrategias a usar en un sistema de
mantenimiento con enfoque proactivo, se consideran:
- Fomentar el Trabajo en Equipo
- Desarrollar Integralmente el Talento Humano
- Construir una Nueva Cultura de Confiabilidad
- Aplicar Herramientas de Confiabilidad Operacional
- Proyectar la función del Mantenimiento para la Productividad
- Establecer panoramas de Riesgo y de Protección del Medio Ambiente
- Utilizar Procesos de Kairyo y Reingeniería del Mantenimiento
- Gestionar en forma óptima la Información del Mantenimiento.
Estrategias de Confiabilidad Operacional
En la
medida que se implementen nuevas estrategias y se establezcan sus
requisitos, se determinan los procesos lógicos para ejecutarlas y la
información de materiales y equipos, con las necesarias competencias del
Talento Humano. Existen diferentes estrategias de la
Confiabilidad Operacional para mejorar los procesos y actividades
del mantenimiento. Dentro de las nuevas técnicas de gestión, las cuatro
esenciales de soporte para la Confiabilidad de los Activos, se
muestran en la Figura 5.
El
Mantenimiento Basado en Condición (CBM),
se lleva a cabo con base en el estado determinado de los activos, que se
establece vigilando los parámetros claves de operación, cuyos valores se
ven afectados por su estado real. Para poder medir estas condiciones se
utilizan técnicas de análisis y diagnóstico de muy amplia divulgación
actual y pruebas no destructivas.
Figura
5. Estrategias de Confiabilidad Operacional

El
Mantenimiento Productivo Total (TPM),
es un moderno sistema gerencial de soporte al progreso industrial, que
permite con la participación activa de toda la organización tener
equipos de producción siempre listos. Su metodología, soportada por
múltiples técnicas de gestión, las teorías de la Calidad Total y
del Kaizen Japonés, establece las prácticas adecuadas para
mejorar la productividad, la rentabilidad y la competitividad
empresarial.
El
Mantenimiento Centrado en Confiabilidad (RCM),
es un enfoque sistemático para diseñar planes que eleven la
Confiabilidad Operacional de los equipos con un mínimo costo y
riesgo; para lo cual combina técnicas de PM, PdM y PrM, mediante
acciones justificadas de manera técnica y económica.
El
objetivo primario del RCM es conservar la función de sistema, antes que
la función del activo.
La
Optimización del Mantenimiento Planeado (PMO),
es una metodología diseñada para revisar los requerimientos de
mantenimiento, el historial de las fallas y la información técnica de
todos los activos en operación. La PMO facilita el diseño de un marco de
trabajo racional, rentable, seguro y eficiente, cuando un sistema de
Mantenimiento Preventivo se encuentra consolidado y la planta se tiene
bajo control. La fuerza fundamental de la PMO se basa en que las
acciones de mantenimiento tienen valor agregado, y que el sistema genera
mejoras en muchos aspectos de la gestión de activos de la empresa,
aparte del Análisis de Confiabilidad.
En la
implementación de un Sistema de Confiabilidad es obligatorio
establecer un plan estratégico que permita la creación de un ambiente
propicio para el éxito. El proyecto debe iniciar con la previsión y
planeación de actividades, debe fundamentarse en los últimos avances
tecnológicos, y debe concluir con la integración masiva de las
estratégicas propuestas, lo que crea en definitiva un sistema de
Optimización Integral de Mantenimiento (MIO).
Optimización de los Activos
La "Gestión de Activos" se define como el juego de disciplinas,
procedimientos y herramientas esenciales para optimizar el impacto total
de los costos, exposición al riesgo y desempeño Humano en la Vida del
Negocio, asociado con la Confiabilidad, Disponibilidad,
Usabilidad, Mantenibilidad, Longevidad,
Eficiencia y regulaciones de cumplimiento de la Seguridad y
el Medio Ambiente, de los activos totales de la compañía [2].
El proceso de Optimización de los Activos implica adquirir todos
los recursos materiales esenciales para ejecutar las estrategias
establecidas. Se deben definir las máquinas, los equipos e instrumental,
con los repuestos necesarios para ejecutar las tareas. La Ingeniería de
la Confiabilidad se destaca como el marco en el cual conviven las
metodologías necesarias para la optimización de los activos.
Dentro de la optimización de los activos físicos de la empresa se debe
considerar lo siguiente [3]:
- Definir las máquinas y las herramientas
- Adquirir repuestos y materiales esenciales
- Determinar criticidad, accesibilidad, usabilidad, tiempo de
reposición, costo y demanda
- Repuestos Centrados en Confiabilidad (RCS)
- Índices de rotación de repuestos estratégicos
- Aprovisionamiento Económico Óptimo.
Son múltiples las herramientas que usa la Gestión de Activos para
alcanzar la excelencia. Las seis que a juicio del autor, son las más
usadas para generar estrategias vitales en el mejoramiento de la
Confiabilidad Operacional, se muestran en la Figura 6, y se definen
a continuación.
Figura 6. Herramientas Confiabilidad Operacional

El Análisis de Criticidad (CA),
es una técnica que permite jerarquizar instalaciones, sistemas y
equipos, en función de su impacto global, con el fin de facilitar la
toma de decisiones.
El Análisis de Modos y Efectos de Falla (FMEA),
es una metodología que permite determinar los modos de falla de
los componentes de un sistema, el impacto y la frecuencia con que se
presentan.
El Análisis Causa Raíz (RCFA),
es una procedimiento sistemático que se aplica con el objetivo de
precisar las causas que originan las fallas, sus impactos y sus
frecuencias de aparición, para poder mitigarlas o eliminarlas.
La Inspección Basada en Riesgos (RBI),
es la técnica que permite definir la probabilidad de falla de un
sistema, y las consecuencias que las fallas pueden generar sobre la
gente, el proceso y el entorno.
El Análisis Costo - Riesgo - Beneficio (BRCA),
es una metodología que permite establecer una combinación óptima entre
los costos de realizar una actividad y los beneficios generados, con
base en el valor del riesgo que involucra la realización, o no, de tal
acción.
El Análisis del Costo del Ciclo de Vida (LCC),
es una técnica que permite elegir entre opciones de inversión o acciones
de mejora de la confiabilidad con base en su efecto en el costo total
del ciclo de vida de un activo nuevo o en servicio.
El éxito de la implementación de un sistema de Optimización de
Activos radica en adaptar un Modelo de Confiabilidad de
acuerdo con las necesidades particulares y el estado del mantenimiento
de cada empresa. Las mejores prácticas plantean que se debe optimizar el
plan de mantenimiento con base
en los Análisis de Confiabilidad, para minimizar las fallas
imprevistas de las máquinas en los procesos productivos, y reducir al
máximo el reemplazo de equipos; lo cual se traduce en disminución real
de los costos de producción, con el consiguiente aumento de la
competitividad de la empresa.
Optimización de los Procesos y Sistemas
Un sistema de gestión de procedimientos administra las operaciones
industriales bajo la perspectiva del proceso, enfila los requerimientos
de los clientes y los objetivos del negocio con indicadores de los
procesos; monitorea el desempeño, a la vez que asegura que la
organización esté en línea con los procesos. Fijar los objetivos
de rendimiento de los procesos, evaluar el nivel actual de desempeño
y establecer el plan de acción para su mejoramiento, son los
tres elementos primordiales de un sistema de gestión por procesos.
Dentro de la optimización general de los procesos y procedimientos se
deben considerar [3]:
- Registro del Historial de Equipos
- Planificación y Programación de Actividades
- Plan Integral de Mantenimiento
- Análisis Costo - Riesgo - Beneficio
-
Gestión de Inventarios
-
Análisis y Diagnóstico de Sistemas
-
Control de Indicadores de Gestión
- Plan
de Mejoramiento Continuo.
La
optimización de los procesos requiere que los equipos de planeación
tengan la autoridad para cambiar la manera como se ejecutan las
actividades; para lo cual se requiere, de acuerdo con la magnitud del
cambio: una reingeniería del proceso, o una mejora incremental.
En las
organizaciones de hoy todo se justifica con base en los Análisis de
Costos. La información acumulada de costos de producción y
mantenimiento, de mano de obra, de materiales, de manejo de inventarios
y los datos de Confiabilidad y Disponibilidad, son los Indicadores
Claves de Desempeño (KPIs), para la optimización de los procesos.
Para
lograr la transformación que asegure la viabilidad de la compañía para
competir con éxito en el actual milenio, forzosamente tendrán que
cambiarse la cultura, el liderazgo, el clima laboral, los sistemas de
dirección, las políticas y los procedimientos, y que estos cambios estén
guiados por los objetivos y por las estrategias, y estas a su vez por la
Misión y la Visión de la organización.
Sistemas de Gestión de Información
Un
Sistema de Información compendia todos los procesos, procedimientos
y recursos involucrados en mantener una organización en funcionamiento,
con realimentación a través de su propia producción de información, y a
través de la generación de información externa, ejerciendo el control
sobre los parámetros vitales de la misma.
Los
Sistemas de Gestión permiten convertir las acciones de mantenimiento
en unidades de negocios rentables. Al hacer más eficientes todas las
actividades, se optimizan la Confiabilidad, Disponibilidad y
Mantenibilidad, bajando los costos de los procesos, y por tanto
mejorando la rentabilidad de la empresa.
Un
Sistema de Información Gerencial es de gran utilidad en
Mantenimiento, porque:
-
Facilita la presentación de los reportes de costos y tiempos con un
análisis de tendencias
-
Muestra instantáneamente el estado de ejecución de los programas
-
Permite la presentación gráfica y precisa de logros a la gerencia
-
Mejora la preparación y presentación de informes
-
Contribuye al control de las desviaciones de los objetivos y facilita su
corrección prematura
-
Posibilita la simulación de las decisiones y sus resultados.
Una vez definidos los requerimientos, las necesidades de apoyo y los
procesos de trabajo, se debe fijar la atención en el uso eficaz del
Sistema de Gestión de Mantenimiento apoyado por Computador (CMMS), o
de un Sistema de Planeación de Recursos Empresariales (ERP), o un
Sistema de Gestión de Activos Empresariales (EAM), existente o
futuro [7].
Aplicación Práctica
Como caso práctico de aplicación de la metodología propuesta se
presentan los resultados logrados en la implementación de un “Sistema
Integral de Confiabilidad Operacional para el área de servicios
industriales de la Cervecería Bavaria S. A. de Boyacá (Colombia)”
[8], donde se usaron, además de un plan general de Gestión Integral
de Mantenimiento, algunas de las herramientas de la Ingeniería de
Confiabilidad, como el Análisis de Criticidad, el FMEA, el RCA y la RBI,
para desarrollar un sistema que permitió evaluar el comportamiento de
los equipos, determinar su operatividad y establecer los compromisos de
mantenimiento e inspección necesarios para garantizar la Integridad
Mecánica de las instalaciones.
Las herramientas que se usaron para el diseño del Sistema Integrado de
Confiabilidad Operacional de la Cervecería de Boyacá, se muestran en la
Figura 7.
Figura 7. Sistema Integrado de Confiabilidad Operacional
Análisis de Criticidad
Los
criterios o parámetros que se utilizaron para elaborar las encuestas,
las tablas de ponderación y el cálculo de los valores de criticidad de
los sistemas fueron los siguientes: frecuencia de fallas (MTBF),
seguridad, medio ambiente, costos (Operaciones y Mantenimiento),
producción, tiempo promedio para reparar (MTTR) y satisfacción del
cliente. Luego de recolectar todas las encuestas debidamente
diligenciadas se procedió a evaluar cada uno de estos parámetros, con
una tabla guía de ponderación.
Con la puntuación de cada parámetro, se aplica la ecuación de criticidad
que viene expresada de la siguiente forma [6]:

En la
figura 8 se muestra como se procesó la información recolectada durante
la aplicación del Análisis de Criticidad, se puede apreciar el valor de
cada uno de los parámetros de evaluación y finalmente el valor de
criticidad de cada equipo.
Figura
8. Análisis de Criticidad del Sistema de Aire Comprimido

En la
figura 9 se muestra la clasificación de equipos de alta media y baja
criticidad.
Figura 9.
Jerarquización de los Equipos

Análisis de Modos y Efectos de Falla
El FMEA es otra herramienta que forma parte fundamental del Sistema
Integrado de Confiabilidad Operacional, que permitió determinar los
modos de falla de los sistemas, el impacto y la frecuencia con que se
presentan. De esta forma se clasificaron las fallas por orden de
importancia, permitiendo establecer las tareas de mantenimiento más
convenientes en aquellas áreas que están generando un mayor impacto
económico, con el fin de mitigarlas o eliminarlas por completo.
En la figura 10 se presenta el formato (parcial) utilizado para
recolectar la información en la aplicación del FMEA.
Figura 10. Formato FMEA

Análisis Causa Raíz
El RCA es un riguroso método de solución de problemas, para cualquier
tipo de falla, que utiliza la lógica sistemática y el árbol de causa
raíz de fallas, usando la deducción y la verificación de los hechos que
conducen a las raíces originales. Mediante la aplicación de la
metodología se determinaron las causas raíz reales de las principales
fallas de los equipos críticos de la planta, se clasificaron y se
establecieron las actividades más convenientes a incluir en la Plan
General de Mantenimiento Proactivo.
Los pasos usados en la aplicación de la metodología RCA fueron:
-
Describir el evento de la falla
-
Describir los modos de falla
-
Listar las causas potenciales de falla y verificar
-
Determinar y verificar las Causas Raíz Físicas
-
Determinar y verificar las Causas Raíz Humanas
-
Determinar y verificar las Causas Raíz del Sistema.
En la figura 11 se muestra un ejemplo del árbol de fallas que realizó un
compresor de Freón.
Figura
11. Análisis Causa Raíz Compresor de Freón

Inspección Basada en Riesgos
La RBI
es la técnica que permite definir la probabilidad de falla de un
sistema, y las consecuencias que las fallas pueden generar sobre la
gente, el proceso y el entorno. El riesgo es la pérdida potencial
asociada a un evento con probabilidad no despreciable de ocurrir en el
futuro. El riesgo de falla es calculado como el producto de la
probabilidad de falla por la consecuencia de la falla.
Luego
de decidir que la RBI era una herramienta apropiada para formar parte
del Sistema Integrado de Confiabilidad, se desarrolló la
metodología, se diseñaron las tablas de evaluación de probabilidad y
consecuencia, se identificaron los riesgos, se estimó la probabilidad y
la consecuencia, y finalmente se evaluó la significancia de cada uno de
los riesgos obtenidos y su impacto sobre: la seguridad, la calidad, el
medio ambiente y la salud ocupacional.
El plan de inspección se realizó principalmente con el propósito de
detectar daños críticos y facilitar el establecimiento de acciones
correctivas, antes de que la degradación se convierta en crítica para la
integridad de los equipos. Con esta óptica los programas de inspección
pueden ser ajustados para focalizar áreas de alta probabilidad de falla
más que equipos con alta consecuencia, es decir riesgos de alto nivel.
Luego de la conformación e implementación del Sistema Integrado de
Confiabilidad Operacional, se desarrolló un programa general de
Mantenimiento Proactivo que se apoya en el contexto operacional de
los equipos. La Confiabilidad Operacional permitió establecer más
eficazmente la priorización de los programas y planes de mantenimiento,
e inclusive posibles rediseños y modificaciones menores, y fijar
prioridades en la programación y ejecución de órdenes de trabajo.
El Sistema Integrado facultó el adiestramiento y desarrollo de
habilidades en el personal, dado que se diseñó un plan de formación
técnica y de crecimiento personal, basado en las necesidades reales de
las instalaciones, tomando en cuenta las áreas más críticas, que es
donde se concentran las mejores oportunidades de mejora y de valor
agregado.
El resultado y éxito del sistema se cuantificó en términos de la
reducción en los riesgos generales de la planta, disminución de las
tasas de falla de los equipos y el control de los mecanismos de
deterioro identificados, al mismo tiempo que se estabilizaron los costos
de operación y se logró una reducción considerable en los costos totales
del mantenimiento.
Excelencia Empresarial
El Mantenimiento de hoy, está cambiando principios antiguos por nuevos
paradigmas de excelencia. Las modernas prácticas de Gestión de
Activos y Confiabilidad Operacional son las estrategias
centrales de las empresas enfocadas en alcanzar la competitividad
internacional.
La figura 12, muestra la Pirámide Tecnológica sugerida por el
autor para desarrollar procesos de Optimación Integral del
Mantenimiento en busca de la Excelencia Empresarial; donde se
parte de la cúspide de la pirámide tradicional, que se toma como base de
la estrategia global de las empresas de Clase Mundial, para ir de
lo general a lo específico.
La Gestión
de Activos,
como proceso global a través del cual se agrega valor a la compañía, es
un nuevo modelo gerencial que implica grandes cambios en las
estrategias, tecnología y recursos, y un cambio de actitud de las
personas involucradas. Para conseguir los resultados deseables sobre los
activos de la organización, se debe crear conciencia del trabajo en
equipo dentro de la Cultura de la Confiabilidad, en la búsqueda
del bien común.
La
Confiabilidad Operacional
se
fundamenta sobre una aproximación de sentido común, en busca de la
Excelencia Empresarial. No es ninguna formulación mágica para
triunfar, pero introduce un avance sistémico y sistemático, basado en
Gestión del Conocimiento, para la eliminar las fallas potenciales y
el mal desempeño que afectan los procesos críticos y la rentabilidad
total de la empresa.
Figura
12 – Pirámide Tecnológica

La
clave del proceso radica en el empeño personal de todos los empleados,
que supone un mayor sentido de pertenencia e involucramiento con la
misión de la compañía. Para lograr dicho acuerdo y convertir el
conocimiento tácito en explícito, y en resultados pertinentes se
necesitan líderes que generen visión.
Esta
visión se apoya en la idea de que la empresa actúa como un organismo
vivo, con identidad, que evoluciona y que tiene objetivos claros, y
por tanto está abierta a la innovación y al cambio. Como organismo vivo,
la generación de nuevos conocimientos es una tarea que compete al
Talento Humano con ideas e ideales.
La
Confiabilidad Humana
implica
grandes transformaciones en la organización, exige una cultura del
desafío y el cambio de muchos procesos administrativos, junto con la
gestión efectiva de los canales de comunicación y la responsabilidad
para el registro sistemático de la información. Las acciones para lograr
la Confiabilidad Humana buscan básicamente recuperar el valor de las
personas en la organización.
La
Gestión
del Conocimiento
es la
gran oportunidad de hoy para transformar las organizaciones, pero no se
puede olvidar que las personas tienen emociones y sentimientos, además
de conocimientos. Se debe por tanto convertir las empresas en entornos
agradables de trabajo, con salas de reuniones, áreas de descanso y zonas
sociales que generen satisfacción personal y mejora de las relaciones
interpersonales. En últimas se debe “humanizar la organización”
como requisito número uno para alcanzar el éxito.
La Excelencia Empresarial
en el nuevo milenio depende de organizaciones innovadoras, orientadas
por políticas que impulsen la gestión del conocimiento desde la praxis y
su aplicación sistémica para la obtención de los objetivos pre-establecidos.
El reto de hoy es construir empresas basadas en el conocimiento,
apoyadas en tecnologías de punta, con elevado nivel de aprendizaje e
innovación, proactivas y futuristas, y dirigidas hacia la excelencia.
Referencias Bibliográficas
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Revista Club Mantenimiento. Año 1. Nº 2. Septiembre 2000. club_mantener@sinectis.com.ar.
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Publicado por Datastream. www.mantenimientomundial.com.
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Mantenimiento”. Ellmann, Sueiro S. A. www.ellmann.net.
www.confiabilidad.net.
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Mediante Estrategias para Gerenciar Mantenimiento”. VI Congreso
Internacional de Mantenimiento. ACIEM. Bogotá. Colombia.
[5]. GUTTMANN, H., SWAIN, A. (1983).
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Laboratories.
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Técnicas y Herramientas de Aplicación”. Seminario Customer Care,
Datastream. Bogotá. Colombia. Febrero de 2004.
[7]. MATHER, Daryl.
(2002). “CMMS: A Timesaving Implementation Process”.
Klaron SA de CV. CRC Press. www.Klaron.net.
[8]. BECERRA SOLÓRZANO, Guillermo. “Sistema Integral de Confiabilidad
Operacional para el área de servicios industriales de la Cervecería
Bavaria S. A. de Boyacá (Colombia)”. Trabajo de Grado de Ingeniería
Electromecánica. UPTC Sede Duitama. Boyacá .Colombia. Mayo 2005.
El Autor
Oliverio García Palencia
es Ingeniero Mecánico de la Universidad Industrial de Santander (UIS);
Con títulos de Especialista en Mantenimiento Industrial del INCOLDA;
Especialista en Administración Sistemas de Información de la Universidad
Nacional de Colombia (UNAL); Especialista en Ingeniería de Software de
la UIS. Magíster (MSc) en Ingeniería Mecánica de la Universidad de los
Andes (Bogotá), con línea de investigación en Mantenimiento Industrial y
Vibraciones Mecánicas. Profesional Certificado en Confiabilidad y
Mantenimiento
(CMRP),
por la Sociedad de Profesionales de Confiabilidad y Mantenimiento (SMRP)
de los Estados Unidos de América.
Actualmente y desde hace 26 años, es docente investigador de Ingeniería
Electromecánica y de postgrados de la UPTC (Universidad Pedagógica y
Tecnológica de Colombia), en la Sede de Duitama (Boyacá), donde se ha
desempeñado en las áreas administrativa, docente, de investigación, de
extensión y de consultoría industrial, y ha sido director, asesor y
jurado de más de 150 trabajos de grado.
Es el
representante actual de las Universidades Oficiales Colombianas, en el
Consejo Profesional Nacional de Ingenierías Eléctrica, Mecánica y
Profesiones Afines (CPN). Su amplia experiencia, industrial y docente,
le ha permitido participar como facilitador y conferencista
internacional en una gran cantidad de cursos, congresos, seminarios y
otros eventos, realizar diversas investigaciones y publicaciones
docentes y escribir artículos relacionados con la Gestión del
Mantenimiento y la Educación Superior. Sus áreas de interés especial son
el Mantenimiento Industrial, la Ingeniería de Confiabilidad y la Gestión
del Conocimiento. |